
Sostener el mate
como si fuera
una pipa
y caminar abstraídos
por la habitación
hasta poblarla de
nosotros
II
Un perro ladraba
dormido
movía las patas
se reía
III
Dejé mi cuerpo
amontonado al lado
del piano
contra la pared
y avancé en dirección
a la puerta
Nadie llamaba pero
los escombros del patio
querían entrar
porque afuera llovía
y la mañana perdía
su claridad
se disolvía lentamente
en un rumor sin
pájaros
ER
3 comentarios:
Impresionan los escombros en cascada.
El poema me gusta, aunque la última estrofa algo menos, quizá se oye mucho.
En cambio dejar el cuerpo amontonado al lado del piano y avanzar en dirección a la puerta,
es inquietante y bello.
saludos
Gracias, Amparo; aprecio mucho tu crítica. La foto es de mi cocina, que está siendo sometida a algunos arreglos. Saludos.
Uf, menos mal que sólo son arreglos, ya pensé que se te había descolgado una pared.
Suerte con la reforma.
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